Al ritmo de bombos, platillos, quenas, zampoñas este domingo 10 de febrero en la Plaza Kantuta la numerosa colectividad de residentes bolivianos en São Paulo celebraron los carnavales 2013. Fraternidades y conjuntos bolivianos realizaron la tradicional entrada con danzas de chu´tas carnavaleros, caporales e conjuntos autóctonos que vistieron trajes típicos y vestuarios ornamentados con serpentinas y flores.
Ésta es una fiesta al que asisten cada vez más un mayor número de inmigrantes entre peruanos, paraguayos y bolivianos, es una de las fiestas más
notorias y esperadas por los residentes porque aunque estén lejos de su tierra lo festejan con las mismas creencias y tradiciones y por supuesto
con el mismo entusiasmo, colorido y alegría.
“Toda mi familia está aquí, aprovechamos para divertirnos y sabemos que todos nos mojaremos ya sea por la lluvia o globos, para eso estamos aquí, porque aunque estemos lejos de nuestra tierra disfrutamos de nuestra cultura aquí”
“Hace cinco años que bailo chu´tas, mi traje está guardado para ésta fecha, me siento orgulloso de bailar como en Bolivia”.
A esta gran fiesta de integración cultural este año se dieron cita más de 15 mil personas; en calles, avenidas cercanas a la Plaza Kantuta estaban multitudes de personas que acompañaron esta entrada con juegos de espuma, globos con agua.
Bailarines, músicos y espectadores fueron víctimas de un disparo con tino de agua o fueron rociados por la infaltable espuma. Todos ellos hicieron que esta gran fiesta sea marcada por la diversión.
Las figuras protagonistas que no pueden faltar en carnaval son los pepinos y chu´tas, el primero con un disfraz de apariencia similar a la de un payaso, de un llamativo traje bicolor, risueño y atrevido este travieso personaje golpea con un “chorizo” a los espectadores de la entrada y luego les salpica con un preparado a base de harina, escondido en el anonimato que le proporciona su colorida máscara. Se cree que el Pepino nace como una sátira del arlequín español que amenizaba los carnavales en la época republicana.
El tradicional chu´ta lleva un traje colorido y una máscara (rostro de piel rosada, ojos claros, barba y bigote) que es una ironización del hombre blanco que hizo del indígena su sirviente. Este personaje carnavalero tomado de la mano de sus dos cholitas se enrosca en interminables vueltas en la comparsa. La alegría lo caracteriza cuando de rato en rato su voz chillona dice ocurrencias e incoherencias capaces de hacer reír al público. El chu´ta y pepino fueron los grandes animadores del carnaval.
La lluvia no impidió el desfile de las comparsas. Ni siquiera la torrencial lluvia que cayó por la tarde logró alejar a la gran multitud de personas concentradas en la plaza Kantuta, a la que también llegaron muchos turistas y fotógrafos, para presenciar el desfile de las comparsas y por qué no aprovechar de saborear un poco de la culinaria típica boliviana.
En el palco principal el jurado calificador e invitados especiales presenciaron atentos la entrada de comparsas, que fuerán premiadas con trofeos por su participación otorgando el primer lugar a senorial Illmani com la danza de chutas.
La challa es una ceremonia de reciprocidad con la Pachamama por los favores prestados, se basa en el acto de regar la tierra, bienes y negocios
con alcohol y elementos simbólicos.
La comunidad boliviana em São Paolo festejó esta tradición el día martes, con serpentina de colores, globos, flores, confites y el alcohól que es rociado en las esquinas de las casas o negocios. Hoy en día es característico ver entre las familias bañar las paredes de los domicilios con cerveza. El estruendo de los cohetillos no puede faltar, toda vez que es una manera de ahuyentar los malos augurios.
El Centro de Apoio al Migrante también compartió este tradicional festejo junto a su equipo de trabajo e invitados.
Esta última jornada carnavalera marcó el epílogo del carnaval y dio paso al inicio de la cuaresma en el mundo católico.
Carmen Hilari
(Nosotros Imigrantes – Fevereiro/Março / 2013)
